Posts Destacados

Solo

Decidieron compartir la vida, pero una noche descubrió un pelo en la sopa y se fue a comprar tabaco.

Agotarían juntos la existencia, pero aquel sábado le dolió la cabeza cuando tocaba follar y partió para siempre las peras.

Serían el uno para el otro, pero una mañana dejó abierta la pasta de dientes y cambió sin tardanza de nido.

Revivirían a Romeo y Julieta, pero no pudo soportar que a ella le gustara Tele 5 y salió con viento fresco de Verona.

Se dijeron “contigo pan y cebolla”, pero le vio doblar las páginas para señalizar en los libros la lectura y aquí paz y después Gloria.

Hoy, en la edad que adivina el final, no echa de menos a sus parejas. La mayoría se porta bien con él y le hacen llegar verdinas con rabas y tartas de cereza. En su piso de cinco habitaciones y tres baños está muy a gusto solo. Porque, como dijo Napoleón en Santa Elena, “el buey suelto, bien se lame”.

© Javier Figuero

Facebook

Foto: © teomoreno.com

Facebook

Tags: