PENÉLOPE

Dijiste que ibas a por tabaco y has tardado

veinte años en volver. Mas, aun con la piel reseca

por el salitre que te arrojara Poseidón,

los fulgores de Helios, y las destemplanzas de Eolo,

tu otoño brilla inasible sobre la primavera de las

jóvenes que buscan desposarme para sustituirte,

junto a mi, Odiseo, en el trono de Ítaca.

“¡Vete!”, grita algo en mi alma, mientras yazgo

sin honra al lado del viejo Laertes, mi padre,

con los cuernos en testuz, como el novio de la cabra

Amaltea, con cuya piel Atenea hace su burla.

Por la diosa, sé que te tiraste a Polifemo,

que Nausica se llamaba Manolo y Calipso

y Circe eran un capo italiano engominado

y un Borbón cojitranco, siempre a la que salta.

No más violetas blancas, bálsamo azafranado

y vinos de Chian en torno a la flauta traversa.

Los rezos a Zeus se perdieron con mis ansias

y, ahora que vuelves a mi lado, me encuentras

flácido como la hierba pálida. Convócanme

agónicas endechas, pues el amor y el odio

muerden mi uva seca con igual amargura.

¡Oh Penélope, envanecida por las leyes de género!..

© JAVIER FIGUERO

facebook.com/javier.figuero.autor/

Foto: © Adán Pucel

Posts Destacados
Posts Recientes
Busqueda por título
Sígueme en
  • Facebook Classic
  • Twitter Classic
  • Facebook Classic
  • Twitter Classic

¡SÍGUEME! 

© 2023 por Samanta Jones. Creado coh Wix.com